COVID-19. TRES AÑOS DESPUÉS. REVISIÓN Y ALGUNAS LECCIONES APRENDIDAS

Autor

Luis Ortigosa del Castillo

Académico correspondiente. Pediatra. Experto Universitario en Vacunas. Miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (asesor interno) y del Grupo Técnico de Vacunas de Canarias

Resumen

En noviembre de 2023 se han cumplido tres años y ocho meses desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la COVID-19 como una pandemia, una epidemia mundial que ha provocado una importante crisis sanitaria, económica y social a nivel global, de la que el mundo tardará años en recuperarse. A pesar de que la amenaza de una pandemia se anunciaba desde hacía años por la propia OMS (2015) y se alertaba a los países de la necesidad de estar preparados, ni la OMS, ni los sistemas sanitarios de la mayoría de los países se prepararon adecuadamente para prevenir la catástrofe sanitaria que se ha vivido en los últimos tres años. Durante el desarrollo de la pandemia “se han ido aprendiendo unas lecciones” que servirán para estar mejor preparados para futuras epidemias y pandemias, y desafortunadamente hay otras lecciones que no han sido aprendidas, y harán que muchos gobiernos y sistemas sanitarios cometan los mismos errores que cometieron desde el comienzo de la pandemia Covid-19.

Las “lecciones aprendidas”, podrían ser resumidas de forma breve en:

1. La importancia de la cooperación global para abordar las emergencias de salud, Compartir recursos y experiencias para acelerar la investigación y el desarrollo de vacunas. Esto incluye compartir recursos científicos y experiencia, colaborar en I+D y establecer mecanismos coordinados para la preparación y respuesta ante brotes o enfermedades emergentes.

2. Recuperar la confianza perdida en la vacunación por sectores de la población, por la cantidad de bulos y falsas noticias (infodemia) que han ido circulando durante la pandemia, y que aún siguen circulando

3. Sin olvidar el impacto que el cambio climático tiene en la gestión y formación de las pandemias, ya que cuando la naturaleza se altera o destruye, se pierde biodiversidad, se debilitan los ecosistemas naturales, se facilita la propagación de patógenos, se aumenta el riesgo de contacto de virus zoonóticos y la transmisión a seres humanos, con los consiguientes efectos negativos sobre nuestra salud.

4. Luchar contra el cambio climático, cambiar el actual modelo de producción y consumo y, asumir en definitiva que nuestra salud y bienestar depende directamente de la salud del planeta, es la premisa fundamental para evitar futuras pandemias, desarrollando al máximo el concepto “onehealth” o “una-única-salud” , es decir salud humana, salud animal y salud ambiental, sin olvidar que las vacunas tienen un tremendo impacto en la salud pública, como se ha puesto de relieve en la pandemia de COVID-19.